¿QUIÉN SE COMIÓ MI PLANETA? (2014) fotos/prensa

2014. “¿QUIÉN SE COMIÓ MI PLANETA?” (teatro para niños y jóvenes)
Editorial: Ediciones De la Torre (colección “Alba y Mayo Teatro”)
(Ilustraciones: Juan Manuel García Álvarez)
Fecha de publicación: Diciembre 2014


       . . .  ahora también en ebook   . . .

Fragmento de la obra

Teoría y andanzas de estos libros

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PRENSA

Entrevista en Periódico GENTE de Madrid, 5/12/2014
Entrevista: Miguel Hernández
Fotografías: Chema Martínez

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(…) “Suspense y aventura, planetas y estrellas, un viaje lleno de aprendizaje y emociones.
La obra tiene un lenguaje ágil y espontáneo que cautiva la atención del lector hasta la última escena. En diferentes pasajes, el autor plantea interrogantes lúdico-didácticos para poner a prueba la comprensión del texto y los conocimientos de Astronomía.
Algunos valores de esta obra: la importancia de la amistad en el grupo, la curiosidad por el conocimiento, el deseo de superar nuevos retos y la combinación de lo divertido con lo educativo."
                                                                 Javier Tonda, Revista LAZARILLO nº 31, 2014

(...) "una obra que une Teatro y Astronomía ambientada en las instalaciones de un colegio. Los protagonistas son la Panda de los Últimos de la Clase, un nombre que no les hace justicia porque sus diálogos son chispeantes y su labor como detectives es magnífica porque siempre consiguen resolver los casos de misterio que les plantean.
(...) El libro es perfecto para los adolescentes, un teatro muy accesible para leer y que también facilita actuar, jugar y descubrir.
A finales de diciembre de 2014 asistí a la presentación del libro en la Librería Kiriku y la bruja de Madrid. Antonio se lanzó a leer, con esa facilidad que tiene el buen actor de Teatro para representar y meternos en la historia, el capítulo en el que la Panda de los últimos de la clase se enfrenta al profesor de Lengua y Literatura. En la librería pudimos oír a Quevedo, Garcilaso, Lope de Vega y muchas más rimas con foco en la astronomía y que a los adolescentes les puede servir como guía de acceso a las obras del Siglo de Oro español (...)"
                                                        Marcos López, ADOLESCENTESYMAS.COM, 6/1/2015

(...) "El teatro es un lugar de encuentro, de conocimiento, para compartir experiencias y vivencias. Y ahí radica el gran mérito de la colección de Ediciones De la Torre que ya ha publicado cinco piezas para niños y jóvenes (...) Todos escritos por Antonio de la Fuente Arjona, un hombre curtido en el escenario y también en la página en blanco...
                                                       Adolfo Simón, QUEREVIENTENLOSARTISTAS, febrero 2015

Amplia entrevista en EL LABERINTO IMAGINARIO (CANDIL RADIO), con Gema Sirvent, 22/2/15

Divertida entrevista en MENUDO CASTILLO (RADIO 21), con Javier Fernández y sus pequeños reporteros, 27/2/15

(...) "Así han surgido estos 5 libros, 5 maravillosas formas de poder entender el mundo que rodea a los más pequeños. 5 cajas de sorpresas que permiten al profesor enseñar de una manera diferente. 5 maneras lúdicas, pero profesionales y efectivas para aprender..."
                                                                 Sergio Díaz, Revista DIÁBOLO, nº 2, febrero 2015


Teatro y divulgación científica.

“Al terminar mi conferencia/juego en unas Jornadas de divulgación científica a las que tuve el gusto (y la sorpresa) de ser invitado para hablar de este proyecto pedagógico/teatral sobre cómo utilizar el teatro dentro del aula, en el debate posterior que surgió con el público, un espectador comentó:
-Las Matemáticas y la Ciencia no tienen porqué ser siempre divertidas.
-Tiene toda la razón -le dije-, pero... ¿habría algún problema en que lo fueran?
Conseguir, por fin, que el conocimiento se transmita de manera entretenida, lúdica, participativa. La Ciencia cercana y accesible.
Y precisamente gracias a escribir estos libros, he podido descubrir el gran movimiento de divulgación científica que existe en este país. Necesaria en las escuelas pero también fuera de ellas. Son muchos los profesionales (docentes e investigadores) preocupados y empeñados en esa labor, e incluso permeables a que alguien ajeno a su mundo (como es mi caso) pueda sugerir herramientas nuevas.
Reconozco que ni las matemáticas ni las ciencias fueron mi asignatura favorita en la escuela o el instituto. Y sin embargo, curiosamente (como a muchos otros compañeros y compañeras de clase), me encantaban las películas y los libros de ciencia-ficción con sus fantásticas teorías, descubrimientos e inventos singulares. Y conseguir resolver un problema matemático me producía el mismo íntimo placer que intuir/adivinar el sentido de un verso o una frase compleja de uno de mis autores preferidos: sentía que algo se abría en mi cerebro, literalmente, esa sensación casi física de expansión, de adentrarme en algún lugar profundo de mí mismo.
Escribir “LA REBELIÓN DE LOS NÚMEROS” para esta colección, fue una manera de reconciliarme con las matemáticas. La pandilla de niños y niñas protagonistas de esta historia (la autodenominada “Panda de los Últimos de la Clase”) penetran en el mundo de los números para intentar rescatar a su Profesor de Matemáticas, y según se van adentrando más y más en ese mundo en apariencia oscuro, casi subterráneo, sus conocimientos matemáticos (y sobre las matemáticas) se irán ampliando, comprendiendo al final de la aventura que sabían más de lo que creían saber (tanto ellos mismos como su profesor).
¡¡Así es!! Siempre me fascinó Sócrates y su “Mayeútica”: ese “dar a luz” al conocimiento, dirigido a “los que se creen ignorantes sin serlo”, y donde el maestro no “inculca” su sabiduría al alumno, sino que esta es “buscada” entre ambos. Al docente no le basta con “saber” lo que transmite, también debe saber “cómo” transmitirlo.
En mis charlas utilizo mucho la palabra “juego”, porque sospecho que el juego no está tan lejos del aprendizaje. ¡Imitemos a los niños y niñas!, digo a menudo. Juguemos como ellos: totalmente en serio, creyendo y viviendo el juego con todos nuestros sentidos. Y eso mismo se hace en teatro, cuando una actor interpreta un personaje. Curiosamente, en inglés “actuar” se traduce como “jugar” (“to play”).
El Teatro como una herramienta más que por igual facilite (enriqueciéndolo) el trabajo del profesor y oriente (con la práctica) el entendimiento de los alumnos. Otro material didáctico, complemento al libro de texto, las diapositivas o la visita al museo. Marionetas, sombras chinescas, pantomima, los mismos niños y niñas representando/vivenciando un hecho histórico, un problema matemático o un concepto gramatical: las posibilidades y usos son formidables.
Cuando empecé a urdir esta teoría, a explorar sus posibilidades reales, solo era una intuición, una fantasía, un “¿por-qué-no?”. Pero título a título, libro a libro, se afianza con unos cimientos y una solidez notable, superada y fortalecida por el trabajo de profesionales (docentes, directores de teatro, actores y otros investigadores) y por la respuesta de los niños y niñas (alumnos/as, lectores/as o espectadores/as)..."
     Extracto del artículo escrito para la
Agencia Iberoamericana para la difusión de la Ciencia y Tecnología, marzo 2015


(...) "
Esta obra de teatro infantil plantea una historia de intriga detectivesca mezclada con información astronómica y literaria. La trama es sencilla, fácil de seguir y de entender para lectores de 9 o 10 años; los diálogos son ágiles y equilibrados, combinan bien la parte narrativa con la descriptiva, la parte que hace avanzar la acción con la que hace referencia al tema del que se nos quiere dar información, la astronomía, y aportan toques de humor a la historia que la hacen más próxima y entretenida.
Es difícil, ya lo sabemos, combinar equilibradamente peripecia e información y creo Antonio de la Fuente Arjona lo consigue en esta obra, aun sabiendo, desde las primeras páginas, que este libro tiene una clara intención didáctica..."
                                                                        Carlos Lapeña, blog MI MANO VERDE, 11/3/2015

 

(…) "Me ha gustado mucho leer este libro y estoy deseando que mi hijo se lo lea. Es la primera vez que leo teatro en un libro infantil y me ha encantado la experiencia.
Desde el principio te metes en la historia con los chicos de la panda y empiezas con la investigación. Me encanta que el autor enfoque el libro a la astronomía. Hay muchas referencia a los planetas, al Sol, a Galilelo Galilei y lo que sucedió con sus teorías (...)
Un libro para disfrutar leyendo pero también para aprender mucho."
                                                     Raquel Campos, blog LA MAGIA DE SER LECTOR, 31/5/2015


La apasionante aventura de conocer (mientras se juega al teatro)
Acabo de leer una pieza teatral, hermosa, atractiva y divertida. Es cierto que soy un devorador de libros y que, especialmente, me gustan los de teatro. Será por eso que, desde mi trabajo como profesor y a su vez, amante vocacional del hecho teatral infantil y juvenil, siempre anduve vinculado a un binomio para mí mágico, al modo de los de Rodari: el TEATRO y la EDUCACIÓN. Pues bien, el libro que leí se sumerge felizmente en esas aguas, sobre las que me agradan chapotear sobremanera y las que sé, por experiencia, agradarán a mis alumnas y alumnos, futuros actores-jugadores de ese precioso juego colectivo llamado TEATRO, destinatarios gozosos de un texto como éste. Está editado por Ediciones de la Torre y su autor es Antonio de la Fuente Arjona.
No es De la Fuente Arjona un escritor recién llegado a esto de la escena dispuesto a proponer a los niños y a las niñas un nuevo proyecto teatral. Su dilatada experiencia le ha hecho, ya desde los años 80, navegar con éxito en mares tan creativos y artísticos como el teatro, el cine y la televisión. Pero es 1992 la fecha que marca un verdadero hito en la trayectoria de Antonio de la Fuente al publicar su famoso texto teatral El ladrón de palabras, ya que este texto supone la concreción de una colección de libros de teatro para niños en el que claramente se plantea, amena, divertida y práctica, una forma de utilizar el teatro como una herramienta en la escuela, no solo en los colegios e instituciones educativas españolas sino en muchos otros lugares de Europa y de Latino América.
El libro que me convoca a esta reflexión parte, pues, de estas mismas premisas que acabo de señalar, pero ahondando aún más si cabe en ese valor didáctico del teatro (que no tiene afortunadamente nada que ver con el didactismo y la moralina, ámbitos éstos inhibidores, alienantes y estáticos, enterrados ya hace mucho tiempo de nuestras obras de teatro escolares) que hace que alumnos y alumnas profundicen en una serie de aspectos cognitivos sin que apenas se den cuentan de que lo hacen porque el juego los cubre y los envuelve de una pátina lúdica y atrayente que les permite como nada crecer y conocer.
Esta obra, pues, entra en ese nuevo concepto de pieza infantil en los que los conocimientos teóricamente más complejos se acercan a la realidad de los niños y de las niñas, que pronto se identifican con lo que el autor les plantea, representando la puesta en escena una invitación a la creación y a la recreación, al juego colectivo, a la visión global de un mundo que no se fragmenta en partes sino que conforma un todo.
(…)
Pero este libro guarda aún otra agradable sorpresa: está igualmente pensado para el lector. con lo que cobra aún mayor valor. Sus continuos guiños al lector, esencialmente basados en preguntas periódicas que abren la curiosidad del lector y lo proyecta hacia una continua búsqueda de información configura esa pretendida intención anteriormente expuesta: la de que este es un teatro para conocer, para saber más, para contrastar entre todos, para averiguar desde el juego algunas de las cuestiones que siempre estuvieron ahí y que no nos atrevimos desde niños a plantear (...)
Los dibujos que aparecen a lo largo del libro, asimismo, son también elementos muy importantes que ayudan a comprender la acción misma. Se trata de imágenes muy expresivas, realizadas por Juan Manuel García Álvarez, dibujante y escenógrafo argentino ubicado en España y que ya ha colaborado varias veces con distintos proyectos del autor.
En resumen, buen teatro para escolares, desde la doble perspectiva del lector y del actor, y la constatación de que el teatro es un herramienta que se puede/debe utilizar en todos nuestros centros educativos porque confiere una dimensión tan grande a sus destinatarios que sobrepasa al hecho escolar en sí. El teatro da seguridad a nuestros alumnos y les permite crecer desde una perspectiva crítica, les hace vivir otras vidas proyectándose en unos personajes creados para ellos. Tan claros como estos, tan divertidos y misteriosos como estos, tan sutiles y al mismo tiempo, tan directos como estos, como los creados por Antonio de la Fuente Arjona en este sencillo pero apasionante libro.”
                                                                 José Cañas Torregrosa, Revista LEER TEATRO, nº 6, Junio 2015

(...) "una obra al mismo tiempo clásica e innovadora... con el valor añadido de la divulgación científica. Ciencia, niños y teatro. ¿Por qué no?"
                                                                                                    Manel Porcar, Revista MèTODE, 2015
  
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